Oficina Nacional de Estadística

El portal de las estadísticas dominicanas

 

La Estadística dominicana tiene su historia

 

La Estadística en nuestro país se remonta a los primeros años de la llegada de Colón, sin un ejercicio sistematizado, solo como instrumento de simple cuantificación (Trujillo y la estadística. Nicolás Rizik H. Editora Montalvo, 1945). Dentro de su fase evolutiva se encuentran seis períodos, contados a partir de 1492. 

1°  Período:  1492 - 1843
2°  Período:  1844 - 1904
3°  Período:  1905 - 1934
4°  Período:  1935 - 1960
5°  Período:  1971 - 2003
6°  Período:  2004 - 2012

Primer período 1492-1843

Entre los acontecimientos estadísticos importantes de este período figuran las informaciones estadísticas sobre el repartimiento de indios de 1514; el censo de Osorio de 1606, el cual contiene un recuento de la población, esclavos, ingenios, hatos, estancias de jengibres y puertos en las costas; los censos de 1780 (parroquiales), de 1819 y de 1824, efectuados por el invasor haitiano Jean Pierre Boyer.

Un hecho que debe ser citado es la aparición, en el archivo de Monte Plata (1821), de un acta que menciona que el ayuntamiento de aquella comunidad pagó la suma de sesenta pesos para instalar un servicio de Estadística; sin embargo, los documentos no registraron que haya habido continuidad histórica en esta dirección.

Segundo período 1844 -1904

Según don Vicente Tolentino Rojas, a partir de 1844, año de la Independencia Nacional, figura en todas las cartas constitucionales, como expresa atribución del Congreso, el determinar todo lo concerniente a la formación periódica de la Estadística General de la República. Así, en 1845 se dicta la ley sobre ayuntamientos, que otorga a los cabildos del país el derecho de organizar las estadísticas de población.

En 1884, se produce otro intento de organización sectorial, esta vez fundamentalmente con las Estadísticas de Comercio Exterior, lo que se materializa con el decreto del entonces presidente Ulises Heureaux, de fecha 17 de junio de ese mismo año, mediante el cual se creaba, adscrito a la Contaduría General de Hacienda, "Un Negociado de Estadística Mercantil”. Para tales fines, el Congreso Nacional aprobó la suma de RD$4,500.00 para remunerar el trabajo de la Estadística Mercantil del año anterior, bajo las estipulaciones hechas por el ministro de Hacienda y Comercio, el señor Eugenio Generoso Marchena. En 1866, la ley suprimió las atribuciones dadas a los ayuntamientos.

El año siguiente, al ministro de Hacienda y Comercio le urgía que fueran dictadas disposiciones precisas, para asegurar los intereses fiscales y “hacer la Estadística verdad”. Entretanto, la Iglesia seguía valiéndose de "Censos Parroquiales" para estimar la población. Los realizados en 1863 y 1867 solo enumeraron a la población católica, pero por ser esta la gran mayoría, sirvió de base para la estimación de la totalidad de habitantes del país.

A fines del siglo XIX, en especial de 1885 a 1900, los intelectuales y políticos ejercen una fuerte presión para la creación de la organización del Sistema Estadístico Dominicano. Esto puede apreciarse en las memorias de 1883 y 1887 del Ministerio de Justicia, Fomento e Instrucción Pública, referente a los datos de nacimientos y defunciones, donde solo se registran el 75% de los nacimientos ocurridos y el 55% de las defunciones.

En 1888, José Ramón Abad en "La República Dominicana: Reseña general Geográfico-Estadística" hace hincapié sobre la necesidad de organizar las Estadísticas Nacionales. El "Censo de población y otros datos estadísticos de la ciudad de Santo Domingo" del 6 de diciembre de 1892, constituye un indicador del avance de la estadística en esos momentos.

Sintetizando, el período de 1844-1904 fue de suma importancia, pues con el avance alcanzado, se dieron las condiciones para promover la ley que creó la Oficina Nacional de Estadística.

Tercer período 1905-1934

En este período, se crean los organismos administrativos y se constituyen las disposiciones legales que permiten comenzar a crear las bases del Sistema Estadístico Dominicano, el cual, sin embargo, no logra crecer y desarrollarse hasta períodos posteriores.

En 1905, siendo presidente de la República Carlos F. Morales Languasco, por Resolución 4607, divulga en la Gaceta Oficial 1616 del 9 de septiembre establecer la Oficina Estadística, con una limitación: "La Oficina de Estadística estará obligada a requerir a los particulares todos los datos que éstos puedan suministrarle".

La Ley 4879, publicada en la Gaceta Oficial 1997 del 3 de junio de 1909, llamada "Ley sobre Estadística Nacional", mejora sustancialmente la de 1905 y puede decirse que para esa época, es una legislación con carácter moderno.

Según la ley de referencia, la Estadística de la República Dominicana en el marco de los procesos de seguridad correspondientes se establece el mandato de ofrecer informaciones tanto a funcionarios públicos como a particulares, llenando en este caso el gran vacío de la Ley de 1905.

Con esta Ley de 1909 se crean las siguientes secciones que forman parte de la Oficina de Estadística: Sección de Estadística Demográfica (población, nacimientos y defunciones); Sección de Censo (movimiento migratorio, crecimiento vegetativo, recopilación y conservación de documentos sobre censos);  Sección Sociográfica (escolares, judiciales y eclesiásticas); y Sección Comercial y Administrativa (administración municipal, puertos, cabotajes y aduanas, correos, impuestos y ferrocarriles).

El 24 de diciembre de 1920 se levantó el Primer Censo Nacional de la Población, tarea efectuada por las fuerzas invasoras norteamericanas, que a la sazón ocupaban el país.

La experiencia censal del país, hasta esa época, era prácticamente nula y esa primera operación censal contiene deficiencias tales como: 1) subnumeración; 2) tabulación de solo algunos grupos de edades, lo que limita al análisis demográfico y socioeconómico en general; y 3) falta de "simultaneidad".

Todavía en los años 1921 y 1922, mediante las Órdenes Ejecutivas 663 y 769, se aprobaron 3 mil dólares primero y quinientos pesos después para continuar con la recopilación de datos del Primer Censo. Estas deficiencias pueden explicarse, en parte, por el estado de intranquilidad política que vivía el país, ocupado entonces por fuerzas norteamericanas; falta de experiencia y conocimientos sobre el tema, por parte de los responsables del trabajo; una fuerte epidemia de viruela que atacó a la población del país durante el 1920; recursos económicos y materiales insuficientes; y no contar con  asesores técnicos en la oficina central.

A pesar de sus limitaciones, esta publicación contiene importantísimas informaciones y constituye el primer documento censal, con cierta amplitud en las características demográficas y socioeconómicas examinadas. Los resultados de este Censo fueron publicados en 1923. La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) efectuó una segunda edición en 1975.

Cuarto período 1935-1960

Dos acontecimientos importantes suceden en el año de 1935, la realización del censo del 13 de mayo (del cual se encargó el Partido Dominicano) y la promulgación de la Ley del 1 de noviembre, mediante la cual se encomienda el servicio de Estadística a una oficina central, bajo la dependencia directa del Poder Ejecutivo, por conducto de la Secretaría de Estado de la Presidencia, de aquel entonces.

Esta oficina estaba compuesta por siete secciones: Demográfica, Censo, Sociográfica, Producción, Economía, Climatológica, Gobierno, Administración y Publicaciones. Los resultados del Censo de 1935 han sido comparados con los del Censo de 1950.

A partir del 1 de enero de 1936, fecha en que entró en vigencia la Ley de 1935, hasta el año de 1948, la Oficina de Estadística tuvo como director a don Vicente Tolentino Rojas, quien realizó una brillante labor al frente de la misma y es, con justicia, considerado uno de los padres de la Estadística en la República Dominicana.

En diciembre de 1928, se acogió el proyecto de levantar cada diez años un censo agrícola mundial; el primero fue realizado por algunos países, sin participación de la República Dominicana, en 1930. En esta etapa se vincula la Estadística Dominicana a la Organización Estadística Internacional, de ahí la creación del Instituto Interamericano de Estadística (IASI).  En 1940, se autorizó a efectuar el Censo Agropecuario Nacional mediante Decreto 389 del Poder Ejecutivo.

Mediante la Ley 318, del 8 de julio de 1943, se estableció "el levantamiento cada 15 años de un censo nacional que incluye población, edificios y viviendas, agropecuaria, industria y comercio y aquellos que el Poder Ejecutivo disponga en su oportunidad".

En 1944, algunos dominicanos fueron favorecidos con becas del Gobierno para estudiar Estadística en distintas instituciones norteamericanas, lo que constituye un punto luminoso para la época.

En 1948, para atender los problemas propios de la planificación y ejecución de los censos nacionales se creó, mediante Decreto 5137 del 26 de mayo, la Oficina Nacional de Censo, dependiente de la Dirección General de Estadística.

La realización del Censo de 1950 se enmarcó dentro del "Programa del Censo de las Américas", aprobado por una resolución del Primer Congreso Demográfico Interamericano, reunido en México en 1943. El empadronamiento culminó el 6 de agosto de 1950.

La ley vigente en asuntos referentes a Estadísticas y Censos es la número 5096 del 6 de marzo de 1959. Esta Ley establece en el Art. 19, que los Censos Nacionales de población y agropecuario se levantarán cada 10 años a partir de 1960.

El Cuarto Censo Nacional de Población, levantado el 7 de agosto de 1960, se caracterizó por la abundancia de todo género de recursos; tuvo una formulación regular del presupuesto, ayuda monetaria extranjera y un buen programa de preparación y ejecución. 

En el año 1970, se levanta el 5° Censo de Población y Habitación, realizado el 9 y 10 de enero. Presenta algunas peculiaridades entre las que podemos citar: a) es la primera vez que en el país el empadronamiento se efectúa en más de un día; b) se utiliza por primera ocasión el método de muestreo para investigar algunas características y c) se investiga la población económicamente activa desagregada en ocupada y desocupada, lo que constituyó otro elemento novedoso. Los censos anteriores no habían arrojado ninguna luz acerca de los niveles de desocupación de la fuerza de trabajo.

Quinto período 1971-2003

En este período, las estadísticas, como herramientas de primer orden, ocupan el espacio que les corresponde en el marco de la planificación socioeconómica gubernamental.

Es así como se realizan encuestas demográficas en el año 1971; Encuesta sobre el Empleo y Desempleo en 1975; Encuesta de Fuerza de Trabajo (empleo) en 1980, entre otras.

En publicaciones que se iniciaron en este periodo como "República Dominicana en Cifras", que es un compendio anual, se contemplan estadísticas de los diferentes sectores.

Por otra parte, se inicia en el año 1986 la compilación y publicación de los "Indicadores Básicos Diarios", que contienen el precio de la canasta agropecuaria, el flujo de pasajeros por aeropuertos, los materiales de construcción, la tasa oficial de cambio, la situación energética y el informe sobre el nivel de lluvias.

En el año 1981, se levanta el VI Censo Nacional de Población y Vivienda, los días 12 y 13 de diciembre. Por primera vez, se ingresaron los datos a la computadora mediante lector óptico, capaz de grabar en cintas magnéticas la información tomada directamente de la boleta. La utilización de esta herramienta significó un cambio metodológico de gran importancia.

Se utilizó el Paquete Concord; se trata de un software especializado que asigna la información faltante o inconsistente, mediante criterios que aseguran la coherencia de la información ingresada a la computadora.

Las principales características investigadas en este Censo fueron ubicación geográfica, identificación del hogar, identificación de los productores agropecuarios, datos de la vivienda, composición del hogar y características personales.

En  febrero de 1982, fue levantado el VII Censo Nacional Agropecuario.   Se recogieron las informaciones relacionadas con todas las explotaciones agropecuarias través de los productores entrevistados en el lugar de su vivienda.

En el Censo Nacional de Población y Vivienda de 1993 se utilizaron los paquetes Cents y Concord y posteriormente se hicieron algunos ajustes para aplicar también el programa IMPS.

Este censo marca un hito en el desarrollo de las estadísticas del país, ya que sus resultados se pudieron difundir no solo a través del material impreso, sino también mediante el archivo digital (CD) y la Internet.

Para el año 2002, se realizó el VIII Censo Nacional de Población y Vivienda los días 18, 19 y 20 de octubre. Este marcó una tendencia porcentual, cada vez mayor, de los grupos de edades avanzadas y menor en la población de niños y adolescentes, lo que demuestra que la reproducción disminuyó considerablemente.

En lo concerniente a linderos se llevó a cabo la división del territorio de Santo Domingo en cuatro demarcaciones: Santo Domingo Este, Santo Domingo Norte, Santo Domingo Oeste y Distrito Nacional.

Sexto período 2004-2012

El período iniciado en 2004 ha sido muy notable en cuanto a logros cuantitativos y cualitativos para la Oficina Nacional de Estadística y demás instituciones del Sistema Estadístico Nacional.

La ONE ha dejado de ser la institución aletargada de antes, que solo cobraba vida previa a la realización de los censos nacionales de población y vivienda y pasa a convertirse en una entidad generadora de distintas publicaciones conteniendo estadísticas económicas y sociales. Cabe destacar que se adopta, como nuevo lineamiento, la periodicidad de 10 años para los levantamientos de los censos nacionales.

La puesta en marcha del Plan Estratégico Quinquenal 2005-2010 constituye el punto de partida en la búsqueda por la excelencia. Se pusieron en marcha importantes operaciones estadísticas como la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR), la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), la Encuesta Nacional de Actividad Económica (ENAE), el Directorio de Empresas y Establecimientos (DEE), los Perfiles Sociodemográficos Provinciales y Municipales, y en materia de Comercio Exterior, Estadísticas Vitales, entre otras de gran interés. Las informaciones resultantes de las operaciones mencionadas están disponibles en publicaciones impresas, discos compactos (CD) y en el sitio web.

La modernización del Centro de Documentación (CENDOC) y el rediseño del portal web (www.one.gob.do), han puesto al alcance del público una mayor cantidad de información relacionada con el panorama estadístico dominicano.

La capacitación se convierte en un elemento innovador y toma gran repunte con la implementación de programas de adiestramiento continuo al personal vinculado a las áreas de producción estadística y cartográfica de la ONE, así como de las demás instituciones públicas y privadas que conforman el Sistema Estadístico Nacional (SEN). Con el objetivo de desarrollar capital humano se firman convenios con universidades nacionales y extranjeras.

La interacción con las demás entidades del SEN permite la armonización de los datos relevantes del espectro estadístico. Los encuentros interinstitucionales, el intercambio con los centros educativos, universidades, colegios, escuelas y liceos; las participaciones en las ferias del libro y ferias universitarias, proyectan la nueva imagen que  necesitaba la institución.

La producción cartográfica ha mejorado notablemente mediante la actualización continua de la cartografía censal, acorde con los nuevos estándares nacionales e internacionales.

Se llevó a cabo el IX Censo Nacional de Población y Vivienda 2010, del 1 al 7 del mes de diciembre de ese año. Un censo de derecho, que contó con una base cartográfica completamente digital. Por primera vez, en la historia censal dominicana, la ONE puso a disposición de la población una línea telefónica para aquellas personas que no habían sido censadas, a fin de solicitar la visita de los empadronadores, o bien para ofrecer sus datos por esa vía. La población registrada en el IX Censo Nacional de Población y Vivienda 2010 fue de 9,445,281 habitantes, siendo hombres 4,739,038 (50.17%) y mujeres 4,706,243 (49.83%).

Digno de mención fue el papel jugado por la ONE en la presidencia de la Conferencia Estadística de las Américas de la CEPAL, en representación de la República Dominicana, durante el período 2009-2011. Asimismo, fue elegida Miembro de la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas para el período 2013-2016, y del Consejo Directivo del Instituto de Estadística de la UNESCO. Dichas designaciones comprometen a la institución y al país a seguir avanzando en el proceso de reforma y modernización del organismo nacional estadístico y en el fortalecimiento del Sistema Estadístico Nacional (SEN).

En agosto de 2012 se pone en operación, por primera vez en el país, el Plan Estadístico Nacional (PEN) para el período 2012-2016, que representa una  de  las  más  importantes iniciativas para el desarrollo estadístico, ya que define la misión y visión del Sistema Estadístico Nacional, sus ejes estratégicos y el origen de los programas anuales de producción  estadística. Presenta, asimismo, un detallado análisis de las fortalezas y debilidades del Sistema Estadístico Nacional y de la oferta y demanda de informaciones estadísticas.

El PEN contribuirá a que las instituciones públicas, con la ONE como ente rector en la materia, logre cubrir las demandas oficiales de las estadísticas básicas. En una primera etapa, el PEN agrupa a cuatro sectores: salud, educación, económico y medio ambiente. Más adelante se sumarán seguridad social y agricultura, a los que seguirán los demás sectores prioritarios de la Estrategia Nacional de Desarrollo.

La Oficina Nacional de Estadística se proyecta hacia un estadio superior, teniendo como instrumento legal una novedosa ley, que cursa como proyecto en espera de aprobación legislativa. La mencionada ley permitirá a la ONE transformarse, como Instituto Nacional de Estadística (INE),  en un organismo autónomo que contará con los recursos necesarios para afianzar su papel de ente rector del Sistema Estadístico Nacional, a fin de alcanzar lo previsto en su visión: convertirse en la fuente fundamental de las estadísticas que el país requiere.